Todas las profesiones exigen en su ejercicio conocimientos y habilidades técnicas, es lo que llamamos responsabilidad profesional.
Mucho se ha escrito desde siempre sobre la relación odontólogo-paciente y en esta relación el correcto diagnostico y la derivación oportuna desempeñan un papel preponderante si de odontólogo de practica general se trata.
El objetivo de este artículo es ver la manera de mejorar esa relación entre estos tres actores, odontólogo de practica general, el paciente y el odontólogo especialista.
Creemos que para lograrlo hay varios aspectos considerar:
1º el paciente por lo general concurre a la consulta de “su” odontólogo, que en la mayoría de los casos es de practica general.
2º el odontólogo puede tener interés, o no, para realizar la prestación que la patología del paciente requiere, este es el primer problema, puede el odontólogo tratante haber tomado cursos de actualización pero que la responsabilidad profesional le diga que sus conocimientos no son tan vastos para tratar la patología del paciente en cuestión
Consideramos que esto es subsanable si el odontólogo es capaz de diagnosticar correctamente la enfermedad que aqueja al paciente, en lo que a enfermedad periodontal se refiere, en estos casos siempre debe tener en cuenta tres aspectos fundamentales: la inspección ocular, maniobras semiológicas e instrumental y el examen radiográfico. Para ver el artículo completo, haga click aquí.

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