EDITORIAL
Cumplir con los protocolos del tratamiento periodontal
Reflexionando sobre la investigación en periodontología podemos observar que en los últimos 45 años ha sido brillante el avance en los conocimientos de esta disciplina.
Tomando como referencia la década del ´50 a ´60, los conocimientos que se manejaban eran la siguiente: prevalencia universal en adultos; la destrucción era continua; la enfermedad infecciosa y transmisible en roedores. El tratamiento estaba focalizado en la eliminación de la bolsa periodontal.
La investigación fue evolucionando, modificando algunas comprobaciones anteriores e incrementando nuevos conocimientos.
En la década del ´70, quedó dilucidada la patogenia; el rol de la inmunidad y otros requisitos del huésped; la identificación de patógenos específicos; las mejoras en la terapia quirúrgica receptiva; el uso de injertos gingivales y óseos; realizándose estudios comparando varias terapias.
En la década del ´80, la progresión de la enfermedad es episódica y poco frecuente ; la periodontitis es una enfermedad familiar; se identificaron patógenos adicionales; el mecanismo de destrucción tisular queda dilucidado; el raspaje radicular y terapias conservativas son efectivas; comienza el uso de antimicrobianos; nace la periodoncia regenerativa (injerto de hueso y gingivales, regeneración tisular guiada) y disminuye la cirugía receptiva.
En la década de ´90, los investigadores de la periodoncia, incorporan conocimientos sobre implantes, en cuanto al diseño, superficie, colocación, mantenimiento y también la solución de la periimplantitis.
No termina el fin de siglo en sorprendernos sino que ya iniciado el XXI, sabemos de injertos generados por células del mismo paciente, a través de lo que se llama "ingeniería tisular".
En el año 1958 llega a la FOUBA don Fermín Carranza a quien podemos llamar el padre de la periodoncia Argentina, lo suceden a él un conjunto de periodoncistas que ubicaron a la periodoncia Argentina en un plano de primer nivel mundial, tanto en la docencia e investigación como en la dirigencia. Recordamos a esos maestros que aún sin los conocimientos actuales nos marcaron la necesidad de cumplir con los protocolos de tratamiento para lograr el éxito y la curación de la enfermedad Gingivo-periodontal. Cumplimos hoy esos protocolos?.
Hay un sin fin de citas bibliográficas basadas en la investigación periodontal que corroboran que la terapia básica debe aplicarse en la prevención como en el sostenimiento de la salud conseguida luego del tratamiento. Las actuales demandas de cursos son de sofisticadas cirugías, injertos, regeneraciones, implantes, etc. Y tal vez reúnen muy pocas horas dedicadas a la terapia básica inicial que incluye la higiene oral. Sabemos que los pasos de un tratamiento racional debe iniciarse con esa terapia básica, esperar de 1 a 6 meses, para evaluar la necesidad de una cirugía. En la mayoría de los casos la curación se cumple. Sin la terapia inicial, fracasaran cirugías, injertos, implantes, regeneraciones, etc. Pero si, es cierto, ésta no brilla, lo espectacular sí...
Director
Dr.
Adolfo J. Aragonés
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